Buscar

BACO & LIFE STYLE

Vino y muchos mundos cercanos…

Vuelta a casa y volver a disfrutar muchos pasos más allá. El Nou Manolín.

Había pasado cierto tiempo. Pero la vuelta al que siento como mi casa fue un placer absoluto. Muchos sentimientos y un César Marquiegui pletórico, inmenso. Hablo del Nou Manolín. Una institución gastronómica cuyo rumbo los hermanos Castelló, (José Juan y Silvia), manejan como pocos en este mundo culinario, con prudencia genética y sabiéndose adaptar a los tiempos. Muchos saben que una parte de mi mundo son los vinos con alma, los vinos con artesanos detrás que miman la tierra, su fruto, para ofrecernos el mejor homenaje desnudo a Baco en forma de vinos honrados hasta el extremo. Pues bien, César es un orfebre de los fogones. Un producto sublime es capaz de transformarlo en algo que traspasa todos los límites hasta emocionarte. Por ejemplo, una ostra en un sutil, casi etéreo, escabeche. Un calamar como no recuerdo jamás haber probado. Un foie con higos, maíz, en combinación mágica que convertía este plato en algo extremadamente ligero. Un pez limón con unos hongos que te hacía sonreír de placer. Una carne simplemente perfecta. Unas frutas que sublimaban su sabor. Un punto dulce final que redondeaba el conjunto… Una mencía acompañada de garnacha tintorera y garnacha de ese druida celta que es Roberto Regal, embajador de la Ribeira Sacra, y unas cariñeña y garnachas de un catalán como Toni Sánchez que nos emocionó. Un vino tan arraigado a la tierra del Priorato que te emociona. Ambos vinos acompañaron la comida y la charla en torno a este tipo de vinos. Y Casto, profesional de sala y sumiller que te traslada a un mundo donde los sentidos son mimados ejerciendo de maestro de ceremonias.

Feliz de la vuelta a la que considero mi casa y feliz de ver a profesionales que honran a algo tan maravilloso como es la Gastronomía de una forma única. Y de poder llamarlos amigos…

image

image

image

image

image

image

image

image

image

image

 

Anuncios

Retrato en el Diario Información

Complicado el ‘compartir’ el artículo que amablemente publicó este pasado domingo el diario alicantino INFORMACIÓN.

Al no haber enlace, ‘sólo’ se me ha ocurrido ‘diseccionar’ el texto que con tanto cariño escribió Pepe Soto, toda una institución en el mundo periodístico alicantino. Con placer absoluto recibo las palabras que me dedica. Con algunas salvedades puntuales, Pepe transcribió las conversaciones previas de una forma que me ha tocado la fibra sensible muchas veces.

Contento por la semblanza y contento por hablar de los vinos con alma. Un mundo este maravillosamente enriquecedor que traspasa el aspecto meramente vitivinícola. Un mundo en el que cada día aprendo más, disfruto más. Una idea que fraguó en su cabeza Nacho Sanz Maestre, mi compañero de viaje en esta aventura, bajo el nombre de Indie Spanish Wines.

Mucho corazón puesto en este apostolado laico en pro de vinos que defienden la tierra, las personas, sus historias y su comunicación. Loxarel, Malaparte, Friedrich Schatz, Roberto Regal, Sel D’Aiz, Tres Ases, Toni Sánchez Ortiz, y muchos más. Personas que nos emocionan con sus vinos, con su forma de ser.

Lo dicho, feliz por el artículo y por la reacción de muchas personas que se han alegrado al leerlo. Y un agradecimiento muy especial quería añadir. La persona que siempre ha confiado en mí. Ella es parte vital en este viaje. Mi pareja.

Mariano García o el corazón racional del vino.

Nació en Vega Sicilia nuestro enólogo Mariano García.

Su padre fue encargado de campo y su abuelo administrador de la finca que fundó Eloy Lecanda en 1864, que trajo de Burdeos 1.800 esquejes de cabernet sauvignon, merlot y malbec.

Muchas ganas de disfrutarlo in situ. La elegancia de sus creaciones, de sus vinos, me tenían embrujado hace tiempo. Y se ha vuelto a demostrar la máxima de que detrás de un gran profesional sólo puede haber una gran persona. Con Mariano se vuelve a cumplir este pensamiento que me persigue últimamente…

El tiempo hará justicia de lo que las paredes de la Escuela de Catas de Alicante han recibido desde su nacimiento en forma de conocimientos, de sentimientos. Grandes personalidades mundiales se acercan hasta esta isla sensorial que es la Escuela. Y una tarde como la de ayer te deja marcado, feliz. Y esperanzado. Un ‘jovencísimo’ revolucionario del vino castellano que, ciertamente, impresiona lo que ha conseguido hacer en pro del vino en estos últimos decenios. Ama el vino. Ama la tierra,la entiende como pocos. Sus vinos se alían con la perfección, van en su búsqueda, pero impregnados de alma, de cariño. Ayer fue un placer absoluto escucharlo en la Escuela. Directo. Sin concesiones. Una cata para recordar por los vinos… Y por sus palabras. Hay que escucharlo, impregnarse de él. Mejor Le iría al vino patrio… y a sus organismos. Mauro 2015, Mauro 2014 VS, Prima 2015, San Román 2014, Garmón 2015. El Duero vallisoletano y el Toro zamorano bajo su batuta pueden hacerte tocar el cielo. Me encantó su forma de entender el vino, su respeto absoluto a la tierra, por encima de normas kafkianas impuestas de forma surrealista por parte de la Administración. Casos como el de este mago hacedor de vinos con alma demuestran lo obsoletos que están muchos organismos públicos, que en vez de ayudar al desarrollo del vino, son un lastre imposible de soportar. Gente como él escuchan al vino, se dejan guiar por lo mejor para él al margen de tiempos de crianzas o reservas variopintas y anquilosadas y normas por el estilo. Un referente absoluto este señorial castellano. Sus vinos hablan de alguien abierto, de un alquimista que pone el corazón por delante y que simplemente encandila con sus vinos y con su lenguaje sin concesiones a la galería. Otra tarde para recordar en la Escuela de Catas…

Qué difícil es ser mujer en algunas sociedades!!!… 

Paseas por tu ciudad. Tus pensamientos se suceden en un orden caprichoso. Respiras paz, tranquilidad, y las haces tuyas. 
Pero asistes a una cacería en toda regla. Y te altera profundamente lo que presencias. Te repugna sobremanera. Ningún animal actuaría así. Acorralando, humillando a su presa… Por vicio, por sadismo, por machismo, por incultura… Dos chicas paseando tranquilamente por un paseo marítimo cualquiera después de un baño matutino. Aspecto níveo de piel, aspecto de tierras muy al norte… 

Y comienza la caza. Apenas les llega al hombro el cazador. Pecho descubierto, tocamientos, gestos obscenos, intentos de besos. Una de las presas planta cara al lenguaje primitivo, acosador, salvaje en sentido despectivo, del ínclito. Pero a los pocos metros, otro bípedo sale tras ellas. Éste todavía más ‘tocador’, más violador de espacios femeninos ajenos. Se zafan como pueden las presas. Y llamo a la policía asqueado, pero esa es otra historia… 

Y vuelvo a casa jodido, en castellano. Jodido de ver lo difícil que es ser mujer muchas veces… 

Los amaneceres y su abstracción 

Me gusta acompañar al domingo en su despertar. Me gusta su silencio fresco, su cielo, su promesa de que a poco  que seas cómplice, todo irá ‘relajadamente’ bien. Su sol hipnótico con aves urbanas dando su particular buenos días como espectadoras privilegiadas. La arena cual pergamino de la mejor calidad lista para recibir los textos más deliciosamente simples… 

Me gusta el tempo de los domingos… Y este de la onomástica de un ser ancestral en mi vida, mucho más. 

La luna, haciendo de las suyas en mi cumpleaños. 

Te levantas de madrugada. Mejor diría, la luna te despierta. No tengo sueño. Tengo que coger la cámara. Está posando con belleza altiva. Caigo hipnotizado, pensativo, observándola… Quiero captar ese momento para refugiarme en él. Vuelvo a la cama, todavía madrugada… Así empezaba ayer el día de mi cumpleaños. 

#cymera

Meritxell Falgueras, una rubia impregnada de vino. 

Ella no se acordará cómo empezó nuestra relación. Nunca se lo he dicho.  El mundo de las redes sociales a veces conlleva estas maravillosas sorpresas. Hace ya años, tras un programa en el que salía ella entrevistada por Andreu Buenafuente, hubo un flechazo a primera vista, al primer ‘oído’. Alguien que hablaba del vino de forma accesible, de una forma distendida, pero con un objetivo claro. Captar la atención de ‘la otra parte’. Hacía tiempo que la seguía pero esa entrevista marcó el principio de algo. Mi camino en el mundo del vino compartía mucho de su visión. Había que comunicar mejor el vino, con alma. El tiempo le ha dado la razón. Se ha creado muchos detractores al mismo tiempo. Normal. Mover estructuras anquilosadas, quitar el polvo y cambiar los muebles de sitio le iban a traer problemas. Es lógico, como decía, y sobre todo por estos lares ibéricos.  Y si añadimos a ésto el hecho de que es ‘mujer y rubia’ como ella misma dice, pues la diana está a punto!. Volvamos a ese día televisivo. Le hice un comentario laudatorio  en Facebook… Y ahí empezó una relación que ha ido in crescendo. Llegó un momento en que me planteé traerla a mi queridísima Escuela de Catas. Se lo dije a mis primos. Y dijeron que encantados. Pero su agenda siempre estaba plagada de compromisos por todo el mundo. Siempre me dijo que vendría. Jamás desconfíe. Estaba seguro que en cuanto pudiese lo haría. Pero nunca pensé que fuera ahora. Embarazada de 7 meses, verano… Me dijo que quería venir. Su última salida antes del nacimiento de su segundo hijo sería. Tuvimos reunión en Bardisa, y se puso la máquina en marcha. Daría la conferencia de clausura del X Curso de Sumiller Profesional  de la Cámara de Comercio alicantina Pero con dos semanas de diferencia!. Su esfuerzo merecía el nuestro!. Se cerró todo con la diligencia logística habitual de la Cámara. Habíamos coincidido en Madrid hacía poco por primera vez. La segunda, al recogerla en la Estación. Muy contentos. Ella había confiado plenamente en lo que yo le había ido diciendo. Pero exactamente no sabía con qué se iba a encontrar en Alicante. Fuimos al encuentro de mis hermanos-primos. Y fue una comida de lo más distendida. Mucho. 

 

Por cierto, con un vino de una hacedora (otra gran mujer del vino!) de los que van directo al corazón. Sara Pérez con su Dido. Mi primo José Antonio, siempre acertado en la elección. 

Un  vino entrañable. De ahí al hotel a descansar. A la hora convenida fui a por ella,  y camino de la Escuela le iba contando lo que se iba a encontrar. Un calor descomunal, tórrido, abrazaba la ciudad.  Pero a la gente del vino esto no nos amilana como se demostró con la masiva asistencia. Al llegar a la Escuela fue literalmente ‘secuestrada’. Apenas pude presentarla a amigos que estaban ahí presentes. Y empezó el acto con Carlos Marco de la Cámara de Comercio y Alejandro Morant, de la Diputación.

 Presentaciones de lo más cariñosas por parte de ambos eran un preludio de lo que venía a continuación.  Se la veía asombrada, sorprendida de la bienvenida de todos los allí presentes. Como me comentó, su madre Le dijo qué iba a hacer en Alacant en su estado!. Pues hablar de la comunicación en el mundo, su accesibilidad… Y de mil temas más cuando se inició el turno de preguntas!. Por cierto, nunca en la Escuela se vivió uno igual!. 

Y cuando acabó, la FNAC, que estaba presente con sus libros, fue el punto de peregrinaje donde adquirir sus libros para que Meritxell los firmara. Un no parar. Todos querían hablar con ella!. Y ella, cariñosa y con una cercanía única. Cansada por su estado pero atendiendo uno a uno de forma entrañable. 

Camino de casa después de dejarla en el hotel pensaba cuánta falta hacen personas como ella en el mundo del vino. Persona con cinco generaciones a sus espaldas en el mundo del vino. Con un marido toscano con once, y con un curriculum impresionante labrado con mucho esfuerzo. Y con ganas de abrir las ventanas del mundo del vino para que entre aire fresco. En el desayuno en la Tapeta del Mercat continuamos hablando de los vinos con alma, pero eso es otro tema para el siguiente post! 😊. 

Y se fue camino de Barcelona y un programa de Televisión. Y dejó un post-gusto maravilloso que perdurará y se mantendrá ahí hasta el próximo encuentro…

 PD. Meritxell, que el hermano de Vita venga rápido y bien!!! 🌹😀. 

Grandes Pagos de España de nuevo en la Escuela de Catas de Alicante. 

Una tarde con Pepe Mendoza y Toni Pérez de Gramona es garantía de placer, de aprender, de disfrutar del vino. Sin complejidades, sin adornos superfluos. Hacen fácil el mundo del vino, su comunicación, su transmisión. Son generosos. Comparten conocimientos de una forma que te llega de una forma sencilla. A fin de cuentas, no tendría que ser ésto lo habitual?. 

Alumnos de las diferentes promociones del curso de Sumiller éramos la audiencia. Una gran familia que sigue creciendo. Díez ediciones hasta la fecha. Comenzaron explicando qué son los Grandes Pagos de España (#GPE) y pasamos a hacer un recorrido por la Península por medio de 14 embajadores. Vinos blancos, del Centro, Sur y Suroeste, Noreste, Duero y Noroeste acabando con Jerez. Gramona, Belondrade, Pago de Vallegarcía, Can Ràfols dels Caus, Marqués de Griñón. Dehesa del Carrizal, Cortijo Los Aguilares, Mustiguillo, Propiedad de Arínzano. Más Doix, Aalto, Abadía Retuerta, San Román y Valdespino. Un abanico muy amplio como se puede comprobar. Diferentes zonas, suelos, uvas, formas de elaborar. Esto es lo más significativo. La ‘afortunada’ diversidad en un mundo cada vez más uniforme. 

Un placer haber sido guiado por ambos cicerones, Pepe y Toni. Uno salió con una sonrisa de la cata. Y eso me dio que pensar camino de la preceptiva ‘reunion’ posterior con amigos del vino para comentar cómo había ido la cata. Por qué la mayoría de los que formamos el mundo del vino se empeñan en complicarlo?, en hacerlo críptico, cuasi un gueto para iniciados o iluminados?. Tendrían que fijarse en esta pareja!. En unos días, segunda parte de #GPE!. 

#cymera

Dos mujeres y un bar o el lujo del corazón. Bar Estiu… 

Pasan muchos años y te vuelves a encontrar con una mujer muy especial. Mar. Especial por su corazón desbordado. Seria, sí,  pero que siempre transmitía calidez se podría decir. Me la encuentro en una cocina y otro gran cocinero (al que estaba haciendo de pinche!. Así es ella!)me dice que tengo delante mía a la responsable de los fogones de un ‘bar’  en un lugar muy apreciado, (de los que más!) en los procelosos mundos de Internet. El Bar Estiu. Prometo ir, quiero ir. Pero nunca llega el momento. Un viernes por fin, hacia allá fuimos. Un barrio, apartado del centro. Una calle cualquiera. Pero nada más cruzar el umbral me siento feliz, a gusto. Me presenta a la otra mitad del Estiu. Una mallorquina de pro. Macu. Enseguida la siento cercana. Es algo maravillosamente extraño. Tengo que irme pero reservo para comer más tarde. De hecho no quería irme!. A La vuelta le dije que nos preparara lo que quisiera… Comida memorable. Producto de mercado mimado hasta el extremo. Memorable experiencia por su honradez, por su humildad, por sus sabores, por su sublime arroz, (arroz con sabor a madre!)… Y por la charla posterior… Harían falta muchos sitios como este. Sitios donde se mima el producto, sitios donde el motor es el corazón. Y sus corazones son muy, muy grandes…

Blog de WordPress.com.

Subir ↑