Detrás de las bodegas, las personas. O más bien, junto a las personas, las bodegas. Cuando uno conoce a Paco Rodero (la otra mitad es su mujer, Conchi), se da cuenta el porqué del éxito de esta bodega. Nada es causalidad, más bien causalidad. Sólo gente como ellos pueden crear algo como Pago de los Capellanes. Una bodega con una sensibilidad especial que rezuma amor y buen gusto por todos sus poros. Sus vinos son un reflejo de todo ello. Una gran bodega a nivel humano cuyo motor es el corazón…Paco, su mujer Conchi y Paco Casas, su alquimista enólogo, estuvieron por la @escueladecatas. Su paso por ella perdurará durante mucho tiempo…

image

image

image

image

image

image

image

image

image

image

image

image

de Cymera

Publicado desde WordPress para Android