Un nudo en la garganta. Lágrimas que luchan por salir. Puedes sentir, imaginar el sufrimiento de esos niños, de esas familias. Desgarra por dentro. Pero al mismo tiempo, piensas en la fortaleza de esos pequeños héroes y sus familias, y cómo no, la gente de los hospitales, y ves la parte buena del ser humano. Muchos recuerdos vienen a mi mente. Una persona que sigue siendo mi pilar, cuando tenía que pasar temporadas en la planta de oncología comentaba: “habría que organizar excursiones periódicas para que la gente viera el sufrimiento.”… Creo que sería una forma de quitar muchas estupideces y miserias del ser humano. En fin…

http://www.elcorreo.com/bizkaia/201606/06/dinamita-pura-tratan-enfermedad-20160606133516.html?ns_campaign=APPWA