Un gran amigo y consejero, y amante de la montaña, me envía este enlace. Un atleta cuya vida es la montaña, y bodeguero al mismo tiempo. De eso va el bellísimo vídeo. Como suena. Pero te das cuenta que van de la mano ambos mundo. De hecho, no son básicamente el mismo?. Ese contacto con la tierra, ese dejarse arropar por ella, ese permitirle que nos embriague con todos sus encantos. Ves el vídeo y te das cuenta por qué amas el vino, su discurrir, su tiempo propio de lo rural. Y envidias ese amor cuidado hasta el extremo de los franceses por su vino, por su entorno rural… Sí, cada día escucho con  más nitidez la llamada de ese mundo…