Buscas un lugar donde descansar unos días. Cerca. Donde compañeros de cuatro patas sean bienvenidos. Tienes claro una zona, cerca de Alcoi. Alcoleja es el pueblo y paisajes que hace tiempo te cautivaron. 

Acudes a san google. Por ‘eliminación’, por causalidad (benditas casualidades muchas veces!!) recalas en un lugar. La información que encuentras en redes es prácticamente nula. Hablas por teléfono con Victoria. Su voz ya te empieza a tranquilizar. Confías en ella. Te dejas llevar. Nos explica cómo llegar a su Shangri-la particular. Llegado el día y con los perros vamos camino de la sorpresa. Nos autoconvencemos que por muy mal que esté, estamos en una zona bella, espiritualmente muy bella. Mis queridos acompañantes también confían en mí. PD. Todo iba de confianzas hasta ahora! ☺. 

Me comenta Victoria, (ya estoy totalmente en sus manos. Me transmite paz. Y eso buscamos básicamente). Como decía, me dice que no nos conoceremos por temas que no vienen al caso, pero que hay una pareja en la Finca El Relleuero   (así se llama), que son los encargados, y de absoluta confianza. 

Llegamos al pueblo y 3 km camino de la mágica montaña alicantina, Aitana, llegamos al lugar, bueno, a la verja. Y seguimos un trecho ascendiendo camino de las nubes. Mihail nos recibe. Nos indica donde dejar los coches. Nos miramos las caras los viajeros. Nos gusta el sitio. Nos ha impactado… Sí. 

Tomamos ‘posesión’ de nuestro ‘hogar’ en los próximos días. Sí. Tal cual. Sensación de hogar. Mihail muy amablemente nos dice que si queremos comer nos hace una paella en la barbacoa. Un lugar que durante la próxima semana sería testigo de grandes brasas, buenos asados y mucho amor… Bien, un comentario ‘culinario’. Esa paella era auténtica!. Tal cual. Como las que pueda hacer mi madre. Un inmenso cocinero el bueno de Mihail!. 

Relax, silencio, paisajes de una belleza cautivadora, paseos que te reconcilian con lo mejor de la Vida… Esto y mucho más es El Relleuero

 Llamé a Victoria para despedirnos y para darle las gracias por compartir un sitio con tanta magia como este… Le gustó el adjetivo. Lo compartía plenamente… Volveremos en busca de esa felicidad que emana el lugar. Seguro.