La vitrocerámica y los arroces, tema difícil de compaginar aunque uno hace lo que puede. A veces parecen hasta milagros los buenos arroces que han llegado a la mesa hechos en paella haciendo malabarismos con los fuegos! 😆. Así que este fin de semana estrenábamos paella y paellero para intentar emular los buenos(para mí  los mejores!!!) de mi madre! . Resultado? . Bien. Muy bien diría . 

Conejo y pollo, los elegidos . Otro mundo el del butano y las mil llamas que salían del paellero y acariciaban el recipiente.  El olor que despedían los ingredientes  prometía,  como así fue! . El vino elegido? . Un mencía joven, fresco, brutal en su juventud y alegría . El Couto Mencía es su nombre. 

La primera vez que lo probé me enganchó , literalmente.  Un vino alegre , franco, más de 100 años de mencía detrás y sin nada de química en todo el proceso. Pagos de Nona , en este caso , Bierzo , o Jesús y Esmeralda , la pareja que está detrás . Perfecto este frutal vino con el arroz, perfecto. Por cierto ! . Pollo, conejo , azafrán , sofrito de tomate, ajo, ñora , garbanzos, ralladura de limón . . . Y faltó el pimiento rojo! . Un olvido !🙂.

 Y el punto dulce? . Los invitados nos hicieron tocar el cielo con una tarta de chocolate con confitura de albaricoque , mouse de cerveza y crema de chocolate blanco por un lado , y profiteroles rellenos de crema pastelera. . . 

Sublimes ? . Se acerca bastante a la realidad el adjetivo! . Nada dulces, suaves, . . . Alta pastelería por parte de nuestro querido amigo y que que ha pasado a ocupar un lugar destacadísimo en el Olimpo de nuestros postres! . 

Un domingo relajado , con buena gente y disfrutando de los fogones y del vino. . . No es un mal plan .