Esto de reencontrarnos con el butano y las paellas de toda la vida hace que estos dos últimos domingos hayan sido de lo más ,… de lo más gratificante ? . Pues sí ! . Hacer paellas con la vitrocerámica es todo un poema,  y no siempre con un final feliz!. Este domingo ha sido de sepia, alcachofas y pimiento rojo y verde . Morralla para el caldo junto con cebolla, tomate , ajo , ñora. Sofrito de rigor con tomate, ajo, azafrán. Un poco de  allioli para acompañar y un vino rosado de la serranía malagueña de Ronda de lo más sorprendente en la parte ‘líquida’  . Diferente en grado sumo. Seco, con recuerdos a los vinos jerezanos, refrescante . Con mucha personalidad. No te deja indiferente . De Bodegas Cezar. El sueño de un sueco hecho realidad en tierras andaluzas. Así se llama el vino, Sueños. 


En fin , domingo, cocinar , dejar el tiempo pasar plácidamente . . . Los pequeños grandes placeres . . .