Uno de sus vinos tiene este nombre tan ‘expresivo’. A veces se unen pasiones en un cocktail de lo más interesante. En mi caso, pasión por mi amada Escocia y por el vino. Trajimos a este Master of Wine a Alicante hace unos meses para una cata a puerta cerrada muy particular en un lugar, en un restaurante que todavía no había abierto las puertas al público. Un sitio que desde el inicio sus dos propietarios, dos inmensos cocineros dotados de una sensibilidad especial, habían apostado por ‘vinos raros’ como más de uno se encargó de proclamar a los cuatro vientos, (y encima de atreverse a servirlos por copas su gran sumiller, Andrea Peleretegui!!!). Habrase visto mayor desfachatez!. El término ‘raro’ iba dirigido hacia los vinos con alma, hacia los vinos artesanales de pequeña producción. Por cierto, el restaurante OPEN se ha convertido en un referente en los pocos meses que lleva abierto.

Sus vinos ‘tocaron la fibra’. Una colección amplia con un sello común de finura en todos sus vinos. Pues bien. Hace unos pudimos disfrutar de nuevo de este ‘especial y directo’ Master of Wine en la presentación a cargo de su distribuidor en Alicante, Bardisa SL.

Una gran tarde. Nada más llegar, me veo a mi amigo Joaquín Gálvez, Wineman. Alegría inmensa. Es un comunicador nato al cual el mundo del vino le tiene que estar agradecido por la tremenda labor divulgativa. No quería perderse la cata de su amigo!. Ni muchos de nosotros!.

Una explicación de lo más amena del porqué de su pasión por la vinos, de su ‘aterrizaje’ en la península, y el porqué de Calatayud, del porqué de su defensa radical de la maltratada garnacha. Uno no se cansa de escucharlo, dejándose contagiar por su pasión por el vino. Su carácter socarrón y su humor ayudan al conjunto!

La sala de la Escuela de Catas llena a rebosar. Como compañero de mesa, un amante de los vinos ‘sin apriorismos’ como Carlos Bañó, persona de la que siempre aprendo. Luego volveré sobre los ‘apriorismos’.

En definitiva, todo cuadraba para una gran tarde de grandes vinos, como así fue. Todos dotados de elegancia, finura, personalidad. Todos con un sello propio. Algunos para beber y beber…

Lo hace fácil este escocés. Recuerdo un demoledor artículo que publicó hace pocos años donde comentaba que todo lo que bajase de los 40 céntimos por kilo de uva pagada al agricultor era ruina para el mismo. Por lo visto pocos le han hecho caso. Lo más sorprendente ocurrió después. En el aperitivo posterior en la Escuela. Me preguntaban qué me habían parecido sus vinos algunos asistentes. Y escuchaba comentarios al azar. Sorpresa!. Los comentarios es que eran vinos ‘raros’, excesivamente ‘diferentes’. Triste que busquemos la uniformidad, que no nos dejemos sorprender, que muchos se encierren en su burbuja. A los pocos días hablé con Norrel a raíz de que este me enviase un artículo de ese ‘poeta del vino’ que es Joan Pallarés sobre uno de sus vinos en El País. Digno de releer y releer… Hablamos largo y tendido de la cata, de sus vinos, de los vinos con alma. De los comentarios de algunos de los que allí estaban.

Me

Me atreví a comentarle que el día que haga los vinos que él tiene dentro, ese día los amantes del Vino seremos un poco más felices. Intuyo humildemente que sólo nos muestra una pequeña parte de lo que es capaz. De momento, un lujo disfrutar de sus criaturas embotelladas!.

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