Conoces la trayectoria de l propietario hace muchos años. Una persona de una nobleza que impacta por lo poco habitual, José. Varios negocios de éxito en hostelería pero hace poco más de un año me lo encuentro casualmente y me comenta que le ronda ‘algo’ por la cabeza. Algo ‘divertido‘ fue su adjetivo. ‘Tapas y vinos‘ era su máxima. Un sitio pequeño, acogedor. Con productos de la tierra y con vinos artesanales, mimados al igual que el producto. Probó esa tipología de vinos, vinos de pequeña producción con mucho respeto en todos los procesos, y se rindió ante ellos, ante lo que ofrecían. Y ayer fue el día. Un lunes cualquiera, en la calle Quintana alicantina, fue el momento. ‘Cualquiera’? Ni mucho menos. Cuando él y su mujer(parte vital, importantísima en esta aventura) han considerado que el rodaje era el óptimo. Respira autenticidad el lugar nada más asomarte. La carta, las sonrisa, decoración, vinos… Todo encaminado al placer enogastronómico. Todo directo a los sentidos. Todo preparado para emocionar con buenas tapas, con buenos vinos. Y ayer lo consiguieron en su primer día. Sorprendente. Salimos ‘sonriendo’, y eso es muy bonito, muy importante.

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