Durante años sus programas fueron parte importante de mi vida televisiva.

Histriónico, exagerado, sin límites, sensibilizado con los más desfavorecidos. Máquina de decir tacos. Bebedor compulsivo. Comedor sin límites. Todo en aras de ser un comunicador único. Recuerdo muchos de sus programas al escribir estas líneas mientras escucho mi sempiterna música( https://open.spotify.com/track/2dFGgOkgFkI0RrgQh0MAlW?si=I6TMVx2tQPmEhsOhqad8iA). Allá va. Una orgía gastronómica en torno a la matanza de un cerdo en Louisiana. Otro figurando estar solo y abandonado en Nochebuena (y en New York!). En Brasil, en Singapur… Discutía con alguien durante estos años su descarnada lengua. Su desmedido placer por la Gastronomía, por la vida. Un poco más desapareció de esos años al irse él. Y hoy, en un día particularmente duro de reacomodaciones y limpieza me ha JODIDO su muerte. Sin ‘pitido’ ese taco en homenaje a cómo le censuraban sus continuos exabruptos en la televisión norteamericana. Se me borra parte de mi pasado pero él sigue ahí, haciendo lo que quería y haciéndome sentir vivo con cada programa. Hay que ser siempre un poco Bourdain

“Now more than ever, the world needs the message that was at the heart of Bourdain’s work: we have nothing to fear from one another, that we are all connected by our love for food, drink, conversation, and our hope to live in peace and happiness”

https://www.fodors.com/news/news/anthony-bourdain-patron-saint-of-travelers-well-miss-you

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