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BACO & LIFE STYLE

Vino y muchos mundos cercanos…

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Indie Spanish Wines

La humildad lo es todo. Gorka Mauleón y sus riojas del alma.

Otro día que sirvió para llenar nuestra ‘alma’ de buena gente, de buenos vinos. Otro día más, un joven, muy joven, que apoya los vinos con alma, los vinos artesanales. Hablamos de Roberto Madrona y su Rozely Coffee & Wines Y lo hace en un ambiente a veces hostil por su juventud. Suele ocurrir cuando alguien quiere discurrir por caminos poco transitados.

Centrándonos en el pasado lunes, tuvimos el placer de disfrutar de Gorka Mauleón y su forma de entender la Rioja.

Un informático reconvertido en bodeguero junto a su mujer Itxaso para suerte de todos los que amamos los vinos hechos con el corazón.

El local, lleno como cada cata de Indie Spanish Wines que organiza Roberto, pionero, pese a su juventud como decía, en estos vinos. Gente ávida de nuevas sensaciones, gente abierta a nuevas experiencias sensoriales en torno a Baco. Y ésto es algo muy bonito, muy enriquecedor.

Cuatro fueron los vinos de los que disfrutamos. Contó el cambio que supuso en sus vidas el mundo del vino. Abandonar un sueldo todos los meses para embarcarse en esta aventura con los viñedos familiares de la Rioja alavesa. Poco más que un almacén es su bodega. Se formó, se rodeó de grandes personajes del vino a todos los niveles. Y de ahí empezaron a surgir unos vinos únicos, deliciosamente únicos. Empezamos con un maceración carbónica ‘diferente’. Un vino como los de antes. Fresco, jovial, alegre. Para beber y disfrutar con los amigos. Cada copa pide la siguiente. Un vino al que la palabra ‘de diario’ le va como anillo al dedo! ☺.

El único blanco de la tarde, una Malvasía riojana absolutamente deliciosa. Que tristeza el arranque indiscriminado de tantas y tantas variedades autóctonas! Este vino sorprende, provoca sonrisas. Es un vino que llamaríamos ‘feliz’. Las caras, los comentarios de los asistentes… Estábamos ya entregados absolutamente a Gorka!

Un tinto con la madera ya perfectamente integrada, el Malaspiedras. Tempranillo con una cepa(una!) de garnacha!. Por cierto, otra uva arrancada sin piedad durante años. Esta añada es algo espectacular. La barrica ha dejado el protagonismo a la uva. Un vino redondo? Diría que sí. Un vino de gran elegancia. Alguien lo comparó con una bella canción de jazz. Totalmente de acuerdo.

Y por último, algo muy especial. Una vuelta al pasado para tomar impulso cara al futuro. Un clarete al cincuenta por ciento de uvas tintas y blancas. Mucho poliamor para reconciliarnos con los vinos naturales. Merece la pena disfrutar de las palabras del poeta del vino que es Joan Pallarés. Os dejo el enlace…

https://elpais.com/elpais/2017/12/26/eps/1514291179_771545.html

Gorka es el espíritu del vino de antes en la copa de hoy

Las caras, los comentarios de los asistentes. Pureza, honradez embotellada. Vino para emocionarse, para sonreír. Para sentirse uno niño otra vez. Un fin de fiesta para una tarde donde el corazón inmenso de Gorka habló a través de sus vinos. Y nos hizo felices… Aquí una muestra de ello. La cara lo dice todo! Gracias, Gorka. Gracias, Roberto…

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Pequeños grandes locales. El Passatge.

Uno busca sentirse sencillamente a gusto, protegido, cuando acude a un local… Y en un barrio tremendamente alicantino, de clase trabajadora como es San Blas, una pareja de altísimos vuelos profesionales y humanos, Cristian, con la inestimable ayuda de Valeria, han creado una pequeña isla donde disfrutar de muchas cosas. De la sapiencia cercana de dos sumilleres, de dos amantes del vino en los que manda el corazón. De productos para ‘picar’ de la mano de Valeria. Una plancha, una freidora… Y mucha sensibilidad, son suficientes para pasar un rato de lo más agradable… Y para desear volver a verlos, a estar con ellos. Apenas unos días abiertos, el Passatge un camino lleno de honradez con dos argentinos que son parte, una parte importante, del mundo hostelero de nuestra ciudad. Cristian y Valeria. Gracias por hacerlo todo tan fácil…

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Emocionarte con el vino, con su gente. José María Espí.

Cada día más alegrías nos aporta el mundo del vino. El de los vinos con alma de Indie Spanish Wines. Un mundo dominado por la emoción, por la pasión. Pasión que se retroalimenta. Productores y consumidores añaden el mejor combustible posible. La pasión, el corazón. Y esta energía hace que la nave de los vinos con alma, de los vinos honrados, de los vinos artesanales surque los mares del Estado vitivinícola cada día con más fuerza.
Ayer aprendimos Nacho y yo mucho, muchísimo. Nos fuimos hacia zona fronteriza de vinos. Mancha, altura, sintiendo el Mediterráneo extrañamente lejos. La Encina, en las comarcas alicantinas de clima ‘recio’, manchego. Antaño paisaje de vinos hoy venido a menos pero con personas que te enseñan a amar este mundo de vinos de una manera que te llega al corazón. Hablamos de José María Espí.

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El lento proceso de incorporación de Bodegas a ISW(Indie Spanish Wines) es algo que disfrutamos Nacho y yo sobremanera. Contactos que te llevan cas sin querer, lecturas, gente del vino… Mil caminos que hacen que nos impregnemos de esas bodegas, de sus vinos, de su ilusión al cien por cien. En este caso no iba a ser menos. Cuando probamos muchos de sus vinos una sonrisa cómplice nos invadió a los dos. Monastrell antítesis de lo habitual. Forcallat, blanca y negra, garnachas ‘frescas’… Había que acercarse a ver quién era capaz de hacer vinos así de libres!. Y dirección Villena que nos fuimos!. Una calle perdida cerca de la estación de tren cercana. Otrora 2.000 almas habitaban La Encina. Hoy, apenas 200. En esta minúscula calle casi abandonada nos recibe José María. Afable, cariñoso. Poco más que un garage. Un señor embotellando y etiquetando botella a botella…

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Empieza el recorrido. Estancias un poco más grandes. Una máquina de más de 100 años que apenas acaricia el grano ya habla de la filosofía de este alquimista respetuoso con la Naturaleza. Defensor de las levaduras indígenas. Biodinámico también.

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Vamos a los pequeños recipientes donde todo empieza. El olor es particularmente agradable. Te envuelve. Una de las cubas tiene un velo flor. Probamos. Celestial. Rosado de merlot. Adictivo en su sencillez frutal. Un maceración carbónica de forcallat con monastrell que nos hace sonreír como niños a Nacho y a mí. El blanco de forcallat, goloso, elegante… Nos cuenta historias sobre sus orígenes. Sobre variedades que el conoció y que ya han desaparecido. Es un erudito, arquitecto y arqueólogo, pero de una sencillez que se palpa. Finalizamos con un vino dulce de garnacha reducido en olla al 50 por ciento con añadido de vino joven y aguardiente de garnacha sencillamente espectacular.
Felices nos vinimos hacia Alicante. Contentos de conocer a un caballero como José María Espí. Nos sentimos privilegiados por disfrutar en vivo de una parte muy importante de nuestra historia vitivinícola…

Un Master of Wine hispano-escocés y el OPEN.

En poco más de una hora por fin abrirá sus puertas en Alicante. OPEN el nombre del lugar donde los sentidos enogastronómicos estarán en estado de alerta.

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Hace unas semanas ya pudimos disfrutar de su hospitalidad con un escocés de alma aragonesa, artesano de grandes vinos como él. Hablamos de Norrel Robertson.

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Gastronomía, vinos, estética… Todo en un mismo espacio. Una gran cata, una gran velada precursora de muchas más. Eso seguro. El OPEN dará

que hablar. Hay muchos kilates de corazón entre los que forman parte de él, entre los que lo han creado. Quizá la cata de el escocés volante, como es conocido este genial hacedor de vinos, fue el ‘bautismo de vino’ cual velero para la singladura que empieza hoy. Las garnachas de Calatayud bajo la batuta del MW Norrel sonaron a música celestial en esa gran mesa central. Demostró que las garnachas pueden ser tremendamente elegantes, sutiles.

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Un lujo de tarde báquica en un sitio hermanado con los vinos con alma, con los sentidos… Alberto y Javier. Andrea y Lorena. Grandes personas, grandes profesionales.

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La pasión contagiosa de dos hermanos por el queso!.

Un sitio de colores un poco ‘estrambóticos’ con un nombre, eso sí, atractivo. La Vaquería del Camp d’Elx. Una calle detrás de un bellísimo edificio, la Diputación alicantina. Un día entras y se abre un mundo ‘diferente’ a la norma. El trato del personal, cercano, afable. Un mostrador con multitud de viandas. Quesos, chacinas, jamones, salazones, leche fresca, laterío, vinos… Nos sorprende. Nos gusta lo que vemos, lo que sentimos. Unas mesas altas al fondo donde nos explican que puedes tomar todo lo que se expone. Y te topas con uno de los hermanos, con uno de los dueños. Juan Antonio. Un ilicitano que irradia cercanía, amabilidad innata. Nos comenta(la primera vez que fui hace pocos meses) que llevan menos de un año abierto. No doy crédito. Y a más inri, no vienen del mundo de la hostelería!. “Tenemos vacas y hacemos queso…”. Ya me ha cautivado. Es todo bondad, humildad. Paso a paso se han convertido en sitio referencial para muchos alicantinos. Entiendo el porqué. Pues bien, hace una semana organizaron una excursión en bus a conocer in situ las instalaciones, la vaquería propiamente dicha, en la partida ilicitana de La Foia.

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Un domingo entrañable que nos confirmó que las cosas no suceden porque sí. Salimos en un autobús con el ánimo de pasar un domingo ‘diferente’, y así fue. Ramón y Juan Antonio, junto con las féminas de la empresa(parte fundamental del éxito de la Vaquería) hicieron que fuese un día cargado de autenticidad, de buenos sentimientos.

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Nos recibieron los patriarcas, Ramón y Clara.

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Sencillamente entrañables y orgullosos de sus hijos. Disfrutamos viendo lo felices que se sentían al vernos allí con ellos. Un fantástico almuerzo de lo más familiar sirvió para ‘confraternizar’ con los compañeros de viaje.

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Todos compartíamos las mismas sensaciones. Muy contentos del recibimiento de los padres, de la mujer de Ramón,…

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En definitiva, del ambiente que se respiraba.

Visitamos la quesería propiamente dicha con la ‘responsable’ de estas pequeñas joyas en forma de queso que salen de allí.

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Algunas hicieron queso inclusive como hemos visto☺!. Estuvimos con las ‘protagonistas’, las vacas, de lo más ‘felices’ como alguien dijo hace poco según nos comentó Ramón!.

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Apenas 1.500 litros diarios son el origen de varios tipos de quesos que salen de sus coquetas instalaciones. La fiesta continuó en un restaurante típico de la zona donde junto a los quesos propios y demás viandas, también disfrutamos de los vinos con alma de Indie Spanish Wines. Vinos también de pequeña producción muchos de ellos, artesanales.

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Baile posterior para un domingo que sirvió para conocer más de cerca, el porqué, la razón de ser de algo llamado, la Vaquería del Camp d’Elx. Auténtico ‘branding’, auténtica fidelización lo llevado a cabo por esta gente. A fin de cuentas, estamos necesitados de cosas auténticas, no?…

Vuelta a casa y volver a disfrutar muchos pasos más allá. El Nou Manolín.

Había pasado cierto tiempo. Pero la vuelta al que siento como mi casa fue un placer absoluto. Muchos sentimientos y un César Marquiegui pletórico, inmenso. Hablo del Nou Manolín. Una institución gastronómica cuyo rumbo los hermanos Castelló, (José Juan y Silvia), manejan como pocos en este mundo culinario, con prudencia genética y sabiéndose adaptar a los tiempos. Muchos saben que una parte de mi mundo son los vinos con alma, los vinos con artesanos detrás que miman la tierra, su fruto, para ofrecernos el mejor homenaje desnudo a Baco en forma de vinos honrados hasta el extremo. Pues bien, César es un orfebre de los fogones. Un producto sublime es capaz de transformarlo en algo que traspasa todos los límites hasta emocionarte. Por ejemplo, una ostra en un sutil, casi etéreo, escabeche. Un calamar como no recuerdo jamás haber probado. Un foie con higos, maíz, en combinación mágica que convertía este plato en algo extremadamente ligero. Un pez limón con unos hongos que te hacía sonreír de placer. Una carne simplemente perfecta. Unas frutas que sublimaban su sabor. Un punto dulce final que redondeaba el conjunto… Una mencía acompañada de garnacha tintorera y garnacha de ese druida celta que es Roberto Regal, embajador de la Ribeira Sacra, y unas cariñeña y garnachas de un catalán como Toni Sánchez que nos emocionó. Un vino tan arraigado a la tierra del Priorato que te emociona. Ambos vinos acompañaron la comida y la charla en torno a este tipo de vinos. Y Casto, profesional de sala y sumiller que te traslada a un mundo donde los sentidos son mimados ejerciendo de maestro de ceremonias.

Feliz de la vuelta a la que considero mi casa y feliz de ver a profesionales que honran a algo tan maravilloso como es la Gastronomía de una forma única. Y de poder llamarlos amigos…

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Dos mujeres y un bar o el lujo del corazón. Bar Estiu… 

Pasan muchos años y te vuelves a encontrar con una mujer muy especial. Mar. Especial por su corazón desbordado. Seria, sí,  pero que siempre transmitía calidez se podría decir. Me la encuentro en una cocina y otro gran cocinero (al que estaba haciendo de pinche!. Así es ella!)me dice que tengo delante mía a la responsable de los fogones de un ‘bar’  en un lugar muy apreciado, (de los que más!) en los procelosos mundos de Internet. El Bar Estiu. Prometo ir, quiero ir. Pero nunca llega el momento. Un viernes por fin, hacia allá fuimos. Un barrio, apartado del centro. Una calle cualquiera. Pero nada más cruzar el umbral me siento feliz, a gusto. Me presenta a la otra mitad del Estiu. Una mallorquina de pro. Macu. Enseguida la siento cercana. Es algo maravillosamente extraño. Tengo que irme pero reservo para comer más tarde. De hecho no quería irme!. A La vuelta le dije que nos preparara lo que quisiera… Comida memorable. Producto de mercado mimado hasta el extremo. Memorable experiencia por su honradez, por su humildad, por sus sabores, por su sublime arroz, (arroz con sabor a madre!)… Y por la charla posterior… Harían falta muchos sitios como este. Sitios donde se mima el producto, sitios donde el motor es el corazón. Y sus corazones son muy, muy grandes…

“La máquina de escribir” o cuando el marco acompaña al vino.  

Algo se mueve en la capital alicantina en cuanto a vinos?. Lentamente, muy lentamente, pero sí. Algunos locales con alma, con pasión por el vino, están defendiendo un concepto nuevo en nuestra ciudad. Locales en los que se cuida al vino. Locales en los que el vino es parte fundamental y en los que sus propietarios buscan continuamente sorprender a sus clientes con pequeñas bodegas, con pequeños viñadores,con uvas casi desconocidas.  “La máquina de escribir” es uno de éstos. una planta baja muy antigua en un clásico barrio alicantino, Benalúa,  con techos altos, con un suelo hidráulico bellísimo, patio al fondo, techos altos, flores, naturaleza… Un local de una decoración que te arropa y te prepara para disfrutar del vino y de la parte ‘sólida’. No hay cocina propiamente dicha pero se puede comer y cenar perfectamente con lo que preparan con un gusto acorde con la atmósfera que nos rodea. Y Salva, su propietario y alma del lugar, poniendo su sello en todo, música incluida!, bien secundado por el personal. Este es un apartado, el de la música,  muy importante y casi siempre olvidado. Una buena atmósfera musical es un gran compañero de viaje del vino. Siempre preocupado y ocupado en vinos nuevos que ofrecer. Lugares como este son los que pueden cambiar el desolado panorama patrio en cuanto al consumo de vino. El marco es muy importante. Es parte de la experiencia de gozar con una copa de vino. Hay que ser optimista. Más bajo no podemos caer en el consumo de vino!. Hace falta gente con pasión que ofrezcan vinos con alma. Es el único camino para cambiar la debacle, no?… 

Catar vinos y disfrutar en el intento!. El Solà d’Ares. 

Tarde de tormenta en Alicante. Una cata programada de vinos con alma. Un lugar que apuesta por vinos que transmitan sensaciones

Todo prometía una tarde de lo más amena y efectivamente, así fue. Tras el diluvio típico de nuestra ciudad, algunos nos temíamos que no tuviera lugar el evento, pero creo que todos teníamos ‘ganas’ de probar los vinos de El Solà d’Ares, los vinos de un personaje que pone el alma en lo que hace, Toni Sánchez Ortiz. 

El lugar, un wine bar que en poco tiempo se ha convertido en un lugar de peregrinaje para los amantes del vino sin complejos. Un peregrinaje laico en busca de vinos que te digan algo. Muchas referencias, todas buscadas con esmero por los que están al frente de este joven negocio te garantizan excelentes momentos. Hablamos del Syrah. 

Y la parte ‘sólida’ tampoco va a la zaga. Quesos, chacinas, algo dulce… 

Lo dicho, uno de esos lugares en los que te dejas llevar gustosamente. Pues bien, allá que nos fuimos a probar distendidamente los vinos de este leridano. El ‘maestro de ceremonias’, Nacho Sáez Maestre, luchador incansable al frente de su  proyecto-realidad, Indie Spanish Wine, un reducto donde se ‘refugian’ referencias rebuscadas de vinos ‘con personas’ detrás. Vinos de pequeñas bodegas en las que hay miles de historias que se transmiten con cada botella. Y esta bodega tarraconense es una de ellas. Garnachas, cariñeñas, algo de tenpranillo fueron las encargadas de llevarnos a las comarcas del Priorat y alrededores. El fin de fiesta fue una cerveza de garnacha que sorprendió tremendamente. Del 2012 y con un frescor digno de todo elogio.

 El orden de los vinos, perfecto. Sensaciones que se iban multiplicando exponencialmente desde el Petit Saurí, el Saurí, el Saurí Vinyes Velles hasta el Bessons. 

Los asistentes, gente con la mente abierta, gente dispuesta a disfrutar sin ningún tipo de ‘miedo’ una vez rotos los temores de rigor. Me explico. Algunos de ellos no habían asistido a ninguna cata previamente, y decían que la frase que a mí me pone triste en cierta manera: “es que yo no entiendo de vinos!”. Cuando le explicas a la persona en cuestión que el vino es algo lúdico, para disfrutar, para compartir, todo cambia, como así ocurrió. Cuando cuentas la historia de la tierra, de las personas que hacen el vino y haces partícipe al asistente a la cata, se crea una complicidad de lo más estimulante. Así pasó. ‘A qué os huele?, con qué alimentos lo acompañaríais cada uno?’. Esa información compartida entre todos los participantes hizo que las sonrisas fluyeran por doquier. Cuando acaba una cata y escuchas que están deseando ir a la siguiente, uno se siente feliz. Y si encima miras a tu alrededor, como fue el caso en el Syrah, y ves copas de vino en mesas de gente muy joven, sabes que haciendo las cosas de otra manera, aún queda esperanza. 

Los vinos, haciendo honor a su nombre. Saurí, o zahorí, persona que busca el agua. Así son estos vinos, vinos que se nutren de viñedos cuidados con esmero donde ellos buscan en las entrañas ancestrales de estas tierras de vinos. Y el último?. Qué decir del Bessons?. Una bomba de fruta. Un vino de otra época que nos trajo recuerdos a todos los que lo disfrutamos. Recuerdos de pueblo, de meriendas sin prisa, de olores que tenemos guardados en nuestro corazón. Lo dicho. Una gran tarde, más bien tarde-noche porque no queríamos ponerle fin!. Un lugar proclive a amar al vino, vinos para despertar sentimientos y gente dispuesta a dejarse llevar por el maravilloso mundo del vino. Qué más se puede pedir?… 


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